Interesante artículo de investigación publicado en Público que pone al descubierto lo que ha supuesto el nefasto papel de lobby mediático de el grupo Prisa (El País) no solamente para gobiernos socialdemócratas. A la espera de que alguien se atreva escribir el libro sobre sus atrocidades en Latinoamérica como multinacional dispuesta a destruir cualquier gobierno prgresista que no se pliegue a sus intereses empreasiariales.
Público.esEl 22 de marzo de 2007, Jesús de Polanco, entonces presidente de Prisa, advirtió en una junta de accionistas de que el PP le daba "mucho miedo" e incluso puso en duda sus credenciales democráticas. Apenas medio año después, el 22 de septiembre, el diario El País, buque insignia de Prisa, cambió el foco del "miedo": "Un grupo de amigos de Zapatero encona el conflicto del fútbol", tituló en una pieza-advertencia a las puertas de las elecciones generales que generó gran revuelo entre políticos y periodistas.
El presidente del Gobierno era el mismo en marzo y en septiembre. Y el líder del PP, también. Pero en esos seis meses de 2007 cambiaron muchas cosas: Jesús de Polanco había muerto y su consejero delegado, Juan Luis Cebrián, se hizo con el mando de Prisa. Y el inminente nacimiento de Público, que se sumaba a la puesta en marcha de La Sexta y al control por parte de Mediapro de los derechos del fútbol, confirmaban la pujanza de un nuevo grupo que ponía fin al monopolio de Prisa como oferta progresista, indiscutido durante 30 años.
La larga luna de miel de El País con el PSOE, que hundía sus raíces en la Transición y que le valió entre sus competidores la etiqueta de "diario gubernamental" durante los gobiernos de Felipe González, amenazaba ya entonces con saltar por los aires.
Y ha estallado esta semana con la intensidad de un tsunami, coincidiendo con la votación parlamentaria del jueves que aprobó el decreto-ley que autoriza la TDT de pago. Por esta vía emite Gol TV (cuyos promotores son accionistas de Público), que competirá con Digital +, la plataforma que Prisa ha puesto en venta para tratar de reducir su deuda financiera.
La llegada del tsunami lo anunció el propio Cebrián en agosto en El País, tras el visto bueno del Gobierno al decreto-ley, en un artículo en el que exigía la movilización de "todo demócrata que se precie de serlo" en contra del "autoritarismo" de Zapatero. Y las olas arrancaron con el suplemento Negocios del 6 de septiembre, cuya virulencia contra el Gobierno dejó atónito incluso a The New York Times, el diario que El País siempre ha tenido como espejo, que dedicó a la "extraña ruptura" un artículo que relacionaba el cisma con la TDT de pago.
"En la pendiente"
Desde entonces, El País se ha destacado a diario en contra de Zapatero. La víspera de la votación, el editorial, titulado "En la pendiente" y de gran dureza contra el Gobierno, arrancó excepcionalmente en portada y se completó al día siguiente con una segunda parte de tono menor.
"Nunca habíamos imaginado una campaña tan salvaje de El País, que mucha de nuestra gente tenía como su periódico", explica un veterano dirigente que ha ocupado cargos de responsabilidad en el partido y el Gobierno. Y añade: "Todo el mundo se da cuenta de que el motivo es la TDT".
La sintonía entre Prisa y el PSOE data de la Transición, cuando el PSOE emergió como referente de la izquierda y El País se convirtió en líder. Y se consolidó en 1983, cuando Polanco logró aplastar los motines conservadores de accionistas arremolinados en torno al notario Antonio García Trevijano.
La fraternidad fue temprana, como señalan María Cruz Seoane y Susana Sueiro en Una historia de El País y del grupo Prisa (Plaza & Janés, 2004), asumida por el grupo como relato oficial: "Las simpatías por el PSOE, que tanto iban a dar que hablar en el futuro, se mostraron tempranamente, y muy claramente a partir de las elecciones de 1977".
Y agregan: "Desde luego, la identificación de El País es con González, nunca con el sector crítico", como tuvieron ocasión de comprobar a lo largo de los años desde Pablo Castellano a Alfonso Guerra, pasando por Josep Borrell. Y ahora, Zapatero.
Las relaciones han tenido altibajos como cuando Cebrián coqueteó en 1980 con la posibilidad de importar de Italia el Partido Radical, o con el pulso con el ministro del Interior José Barrionuevo, pero la complicidad se asumió por ambas partes durante más de 30 años. En este periodo, el núcleo de El País se convirtió en el gran holding de la comunicación en España en un proceso que muchos competidores consideran imposible sin los sucesivos cambios normativos impulsados por gobiernos socialistas.
Uno de los últimos gestos de González antes de perder el poder, extenuado, en 1996, fue aprobar dos días antes de las elecciones el pacto de Prisa y Telefónica que despejaba el camino a la televisión por cable. El acuerdo provocó una gran polvareda en medios rivales, indignados ante el "favoritismo" respecto a Prisa, a lo que Cebrián contestó: "Comprendo que a nuestros competidores no les gusta que crezcamos y nos desarrollemos; lo que no comprendo es que utilicen la desinformación, la manipulación, la agresión o la calumnia como sistema para competir".
Antes de esas elecciones, cuando el PSOE se hundía asediado por escándalos y su derrota se daba por segura, El País dio un paso al frente para evitar que le arrastrara la marea: publicó un editorial en portada, "Final de etapa", que algunos analistas comparan ahora con el editorial del pasado miércoles: "¿Cuándo y cómo se va a cerrar esta etapa de más de dos lustros de gobierno socialista, cuya agonía parece inevitable y amenaza convertirse ya en la agonía de todos?", se preguntaba el diario en 1995.
En aquellos años de declive socialista se postularon en el periódico candidatos para afrontar mejor un eventual Gobierno del PP. Y tras la victoria de José María Aznar se llevó a cabo una reunión al máximo nivel, en la sede central de Prisa y justo antes de la investidura, para tantear las condiciones para al menos la coexistencia pacífica. El PP exigió una fidelidad equivalente a la del Abc, pero Prisa lo consideró un suicidio: se rompió la baraja y se inició el enfrentamiento sin cuartel que tuvo como eje el negocio de la televisión digital.
Pese a la guerra en todos los frentes periodístico, judicial, económico los puentes nunca se rompieron del todo y el grupo mantuvo relaciones privilegiadas con el PP a través de Rodrigo Rato, Alberto Ruiz Gallardón o Pío Cabanillas mientras volaban los obuses.
El desencuentro con el PP entrelazó de nuevo a Prisa y el PSOE. Como recuerdan Seoane y Sueiro, "declarada la guerra entre el Gobierno y Prisa estaba claro que al primer partido de la oposición, aunque no hubiera habido razones de afinidad o, según sus encarnizados enemigos, de turbios intereses, le correspondía aliarse con el segundo. Desde luego que lo hizo. El PSOE tomó como causa propia todas las de Sogecable".
Tras perder el poder, destacados felipistas fueron desembarcando en Prisa como directivos o asesores: Jorge Semprún, Enrique Balmaseda, Carlos Solchaga, Miguel Gil, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, Miguel Satrústegui... En algún caso el fichaje fue inmediato: en marzo, Gil era secretario general de la Oficina del Portavoz del Gobierno que acababa de allanar a Prisa el camino a la televisión por cable. Antes del verano ya estaba en Prisa.
Sin embargo, los felipistas perdieron el control del partido primero, con el triunfo de Borrell en primarias y luego con la elección de Zapatero tras el fiasco electoral de Joaquín Almunia, el delfín de González, con lo que el regreso del PSOE al poder, en 2004, no fue una mera vuelta al pasado en las relaciones entre el Gobierno y Prisa. Quedó confirmado en 2008, cuando Zapatero declinó las dos propuestas que Cebrián le hizo llegar a través de intermediario para el puesto de secretario de Estado de Comunicación. "Prisa no me va a hacer el Gobierno", comentó a sus íntimos. Nunca hubo química y Cebrián siempre menospreció a "este chico de León".
Peticiones atendidas
El nuevo presidente emprendió su camino sin la tutela de González, lo que le generó antipatías entre la vieja guardia tan próxima a Prisa. Pero Zapatero atendió muchas peticiones de la empresa: rebajó el IVA cultural, modificó la ley para impedir la ejecución de la sentencia del Supremo que anulaba la absorción de Antena 3 y autorizó a Canal + a emitir también en abierto, lo que dio origen a Cuatro.
El problema surgió cuando el Gobierno dio también luz verde a La Sexta, algunos de cuyos accionistas son propietarios de Público, que a su vez se hicieron con los derechos del fútbol. El surgimiento de la competencia en el campo mediático progresista coincidió con las dificultades económicas de Prisa, insólitas en la historia de la empresa y acentuadas por la opa para adquirir el 100% de Sogecable: la deuda financiera supera los 5.000 millones. En opinión de Prisa, el nacimiento del nuevo grupo era imposible sin la aquiescencia de Zapatero.
En su última gran comparecencia pública, ante la junta de accionistas de Prisa en 2007, Polanco se refirió al Gobierno y al PSOE en estos términos: "Haremos críticas de A, B, C y D de lo que está haciendo este Gobierno. Yo soy el primero en decirlas". Pero inmediatamente aclaraba: "[En España] tenemos un partido de izquierdas, absolutamente democrático, que funciona. Tendrá sus aciertos, tendrá sus errores. () Pero si estos señores [el PP] recuperaran el poder van a venir con unas ganas de revancha que a mí, personalmente, me da mucho miedo".
Polanco había demostrado durante décadas sus dotes de negociador y su olfato para alcanzar pactos en beneficio de Prisa. En 2002, por ejemplo, El País aplaudió el golpe contra Hugo Chávez ("Golpe a un caudillo", tituló su editorial), pero en 2005 Alfaguara (editorial de Prisa) vendió al Gobierno de Chávez un millón de ejemplares de El Quijote tras aceptar cambiar el prólogo de Mario Vargas Llosa por otro de José Saramago. Y en 2003 aupó a la presidencia de Sogecable a Rodolfo Martín Villa, ex ministro franquista muy cercano a Aznar.
Polanco falleció el 21 de julio de 2007, en un momento delicado para Prisa, tanto financieramente como en la relación con el PSOE. Y fue precisamente en el acto convocado para homenajearle, el 20 de septiembre, cuando González alertó del peligro del "fuego amigo" entre socialistas, Prisa y el grupo en el que participa Mediapro, que iba a lanzar Público el 26 del mismo mes y que ya contaba con los derechos del fútbol.
Dos días después, El País daba su versión del "fuego amigo" en un artículo que arremetía contra sus competidores, algunos de los cuales procedían de Prisa y que Cebrián bautizaría como "brujos visitadores de La Moncloa". El artículo les acusaba de ser "un grupo de amigos de Zapatero" e incluso de jugar juntos al baloncesto.
El mismo día del homenaje a Polanco, Zapatero se había reunido con el nuevo presidente de Prisa, su hijo Ignacio, en una comida de la que ambos salieron satisfechos. Pero el poder en Prisa se iba a concentrar en Cebrián. Y este no había sido invitado.
"Brujos visitadores"
Los avisos a los "brujos visitadores" fueron constantes antes de las elecciones de 2008, sobre todo contra Miguel Barroso, el primer secretario de Comunicación de Zapatero, al que Prisa acusó de favorecer la reforma que dio origen a La Sexta, la misma que permitió la existencia de Cuatro. En aquellos meses, el periódico situó en el punto de mira a Carme Chacón, compañera de Barroso, quien en septiembre de 2007 remitió al periódico una carta desde el "estupor" que acababa así: "Mantengo mi confianza en que su periódico (que también es el mío desde hace mucho tiempo) subsane unos errores tan voluminosos como innecesarios".
Dos meses después, El País acusaba directamente a Barroso de tener vínculos con socios de La Sexta e insinuaba que había vulnerado la ley para favorecerla. El desmentido de Barroso no se publicó hasta el 21 de marzo y sólo tras la orden de un juez, que obligó a El País a rectificar en primera página. Prisa también se ha visto obligada por orden judicial a rectificar una quincena de sus informaciones sobre Mediapro o La Sexta.
Tras la tregua electoral y la reelección de Zapatero, la desconfianza mutua se agravó, en la misma medida en que la deuda de Prisa se desbocaba y el valor de su principal activo en venta Sogecable depende de disponer de los derechos del fútbol en exclusiva. Por esto, Cebrián respondió a la decisión del Gobierno de autorizar la TDT de pago para todos los operadores y en línea con los países de la UE con la amenaza de apretar el botón nuclear.
Y lo apretó. Sin embargo, el Parlamento aprobó el decreto-ley exactamente como estaba previsto. La bomba ha acabado con una época en que, en palabras del fallecido periodista Juan Tomás de Salas, "El País manda omnímodamente en el Gobierno [socialista] y el país". El Parlamento y La Moncloa han resultado indemnes al estallido. Gran Vía aún no ha emitido su parte.
http://www.publico.es/televisionygente/253490/grupo/prisa/bombardea/moncloa
domingo, 20 de septiembre de 2009
El Grupo Prisa 'bombardea' La Moncloa
martes, 4 de agosto de 2009
Golpistas hondureños asesinan a otro profesor
La dicatadura hondureña sigue asesinando. Pero para la CNN y El PAÍS esto no es noticia destacable y siguen mientras con su campaña de acoso y derribo contra gobiernos progresistas de la región, a base de noticias manipuladas y desinformación programada. Continúan con ese tipo de periodismo que es propio del Macartismo y no de la etapa www
Golpistas hondureños asesinan a otro profesor
YVKE Mundial. El la quinta víctima de golpe de estado en Honduras. Martín Florencio Rivera Barrientos fue asesinado de 25 puñaladas cuando retornaba del velorio del maestro asesinado, Roger Vallejo.
Otro profesor fue asesinado este domingo en Honduras, cuando retornaba a su casa en esta capital tras asistir al velorio del docente Róger Vallejo, muerto de un disparo en la cabeza el jueves pasado.
Dirigentes de los gremios magisteriales identificaron a la víctima como Martín Florencio Rivera Barrientos, asesinado de 25 puñaladas a las 03:00 hora local, de acuerdo con los primeros informes obtenidos por los docentes.
Milton Bardales afirmó que los únicos enemigos de Rivera Barrientos son el presidente del gobierno de facto, Roberto Micheletti, y el jefe de las fuerzas armadas, general Romeo Vázquez, autores del golpe militar del 28 de junio pasado.
Se trata de una campaña de intimidación contra el magisterio, el gremio más grande y organizado del país, apuntó.
Subrayó que a pesar de la represión y los asesinatos, los golpistas no podrán detener la lucha popular por rescatar el Estado de Derecho y la restitución del presidente constitucional, Manuel Zelaya.
Vallejo falleció a consecuencia de la grave herida de bala sufrida en la cabeza, durante un ataque de fuerzas del ejército y la policía antimotines contra una marcha popular en la salida norte de Tegucigalpa.
Bardales denunció también maltratos a docentes y otras personas arrestadas el jueves y viernes pasado, en las ciudades de Comayagua y Santa Rosa de Copán, durante la represión a demostraciones populares antigolpistas.
La política de represión se ha instalado en Honduras desde el pasado 28 de junio, fecha en la que se instaló en el poder un régimen dictatorial encabezado por Robeto Micheletti.
HONDURAS: Continúa resistencia pacífica
PLTegucigalpa, 2 ago (PL) El Frente Nacional contra el golpe de Estado de Honduras analizará hoy sus estrategias de lucha para la recuperación del orden constitucional, anunciaron sus dirigentes.
El coordinador general de ese bloque popular, Juan Barahona, precisó que con ese propósito se efectuará una asamblea de la dirigencia con las bases en la sede del Sindicato de Trabajadores de Bebidas y Similares (STIBYS).
Mientras, en la ciudad de San Pedro Sula, 250 kilómetros al norte, se efectuará un espectáculo político-cultural de los artistas del Frente para acompañar la resistencia popular contra la asonada golpista del 28 de junio pasado.
Una actividad similar tuvo lugar ayer en el parque central del sector histórico de la capital, donde decenas de artistas de diversas expresiones expresaron su compromiso con las luchas de la población.
Barahona aseguró que el primer objetivo de la resistencia es lograr el regreso a su cargo del presidente elegido por el pueblo, Manuel Zelaya, derrocado por los militares el pasado 28 de junio.
Apuntó que luego el movimiento popular buscará la convocatoria a una asamblea nacional constituyente, que elabore una carta magna para lograr una democracia realmente participativa y con equidad social.
El pueblo se mantiene en lucha por la liberación definitiva de nuestra patria, que nos libere de este régimen golpista y oligárquico, dijo.
Según el líder sindical, las fuerzas armadas y los empresarios se encuentran desesperados por la persistente lucha de la población, mientras crece la condena de la comunidad mundial al golpe de Estado.
La victoria se acerca y será para el pueblo, la derrota será para los oligarcas que hoy oprimen a nuestro pueblo, subrayó.
Las movilizaciones populares por el rescate del orden constitucional comenzaron apenas conocidas las primeras informaciones sobre la asonada y este domingo cumplen 36 jornadas consecutivas.
jueves, 12 de marzo de 2009
28 de marzo: ¡Tod@s a las calles, porque esta crisis no la vamos a pagar nosotr@s!
miércoles, 25 de febrero de 2009
23 F: El día más difícil del Rey (A propósito de la miniserie realizada y emitida recientemente por Televisión Española)

23F, el día más difícil del Rey es una a (1). Pero también, como espero poder demostrar, es dos cosas más: la consolidación de una imagen pública creada y una ficción familiar televisiva.
Breve cronología
En 1947, la Ley de Sucesión en la Jefatura del Estado define la forma política del estado Español como reino, y otorga a Franco -como Jefe de Estado- la potestad de elegir sucesor, con el título de rey o regente, en cualquier momento. En 1948, Juan Carlos de Borbón, el nieto de 10 años de Alfonso XIII es recibido en el Pardo por el dictador y da comienzo su educación según los deseos de Franco.
En 1953 se estrena Vacaciones en Roma.
Con el Plan de Estabilización de 1959 se inicia a la etapa desarrollista del tardofranquismo en España. En 1961, tras un accidente de caza, Franco comienza a considerar seriamente la necesidad de nombrar un sucesor.
En 1962 se estrena La gran familia. Su secuela, La familia y uno más, llega a los cines en 1965.
En 1969, Franco escoge a Juan Carlos de Borbón como su sucesor en la jefatura del Estado; ese mismo año, el ahora Príncipe jura fidelidad a los principios del Movimiento en las Cortes.
De la monarquía absoluta a la constitucional: el caso de España
Desde Kantorowitz (2) sabemos que una de las principales fuentes de legitimidad para la monarquía durante la edad Media y la edad Moderna era la disociación, en dos realidades diferenciadas, de la figura del monarca: como institución eterna e inmutable, por un lado, y como encarnación terrena y temporal de esa misma institución, por otro. Este eficaz sistema permitía que el comportamiento tiránico o pusilánime de algunos reyes no empañara el oficio sagrado e instituido por Dios de la monarquía. También frenaba las ansias de rebeldía de nobles levantiscos y campesinos hambrientos en situaciones de vacío de poder, como las minorías de edad de los reyes o las regencias. En líneas generales, podríamos decir que hasta la Revolución francesa, la monarquía era el sustento simbólico de cada monarca particular, el cual se apoyaba en la tradición secular de la institución y en la gran cantidad de doctrina política que se había construido en torno a ella para afianzar su poder temporal.
Cuando los valores de la Ilustración triunfan, el carácter sagrado de la monarquía es el primero en caer. Ya hubo antes otros reyes ajusticiados, pero cuando se ejecutó en la guillotina a Luis XVI, el verdugo anunció a las masas su nombre de esta manera: citoyen Louis Capet. El rédito político de esa ejecución fue mucho más allá que el de un mero magnicidio: constituyó la liquidación del Antiguo Régimen. Antes de que la cuchilla segara el cuello del rey, la Francia revolucionaria había degradado al monarca a mero citoyen, ciudadano. Y así la Ilustración demostró, tras mucho esfuerzo, que el rey era uno más.
A partir de entonces podría haber monarcas, pero la monarquía en su sentido clásico, sagrado e intocable había desaparecido. Los estados burgueses permitirían la existencia de monarcas siempre y cuando estos basaran la legitimidad de su poder en otro lugar muy distinto: el constitucionalismo, el parlamentarismo o las reglas del juego político. Entre otras razones, de esta forma pudo pervivir la monarquía en Inglaterra: incardinándose con fuerza en la protección del Estado, de un Estado que debía servir como árbitro para el turnismo político y como garante del orden constituyente, previo y anterior al ejercicio de la gestión gubernamental.
En España, en cambio, la situación fue muy otra. La inestabilidad política impidió en todo momento que la monarquía se atribuyera ese papel, y su legitimidad quedó en manos de la tradición –propia del Antiguo Régimen-, hasta tal punto que el intento más serio para adoptar el modelo inglés durante la Restauración acabó provocando el colapso del sistema político y el advenimiento de una dictadura -la de Primo de Rivera- con la connivencia de Alfonso XIII. Con estos antecedentes, y el larguísimo espacio de tiempo que media entre 1931 y 1975, a la muerte de Franco la monarquía en España necesitaba reinventarse.
Como institución, estaba plenamente desacreditada: el último rey había tenido que exiliarse ante la presión popular tras caer la dictadura que él mismo instigó. Y a pesar de que las fuerzas conservadoras habían “vencido” en la Guerra Civil, Juan de Borbón vio sus derechos al trono impedidos por un militar: ni siquiera entre la derecha en el poder se hacían concesiones a la monarquía. Como árbitro del juego político y garante del orden, algo que la monarquía nunca había sido, estaba completamente excluida.
Pero esta situación tenía también ciertas ventajas, más concretamente dos. En primer lugar, la necesidad de reinventar la monarquía sin el estorbo de una tradición heredada permitía hacerlo en los términos exactos para que se consiguiera maximizar el apoyo popular. Esto es lo que he llamado la creación de una imagen pública. En segundo lugar, el truncamiento de la línea dinástica permitía una refundación del linaje real que convenía muy mucho a la legitimidad de la monarquía. Esta segunda ventaja es, creo, la que explica por qué 23F sólo podía realizarse desde el prisma de la ficción familiar.
La creación de una imagen pública
Crear la monarquía posfranquista fue una cuestión de imagen pública. Reinstaurar el modelo monárquico sin apoyo tradicional ninguno implicaba una inversión absoluta de los principios que la tradición monárquica usaba para apuntalar la legitimidad de la Corona. Pero esa inversión ha resultado ser, precisamente, la que ha garantizado en un espacio breve de tiempo la consolidación de una imagen pública intocable e inviolable.
Mencionaba antes el estreno de Vacaciones en Roma en el 53: no en vano, es una película en la que se trata, de manera mucho más amable, de la liquidación de la tradición. La princesa Ann de la película (Audrey Hepburn) escapa del encorsetado mundo de palacio para vivir aventuras junto a un periodista americano (Gregory Peck) bajo el nombre -deliberadamente anodino- de Anya Smith. La princesa Ann era a Luis XVI lo que Anya Smith al citoyen Louis Capet. En 1956, Grace Kelly se casaba en Mónaco con el príncipe Rainiero: una actriz emparentaba con la realeza, y la realeza emparentaba con el cine. Empiezan entonces a multiplicarse las historias sobre los miembros de una familia real como individuos atrapados por el peso hereditario de la monarquía y que sólo ansían la liberación de los protocolos y la posibilidad de vivir una vida más sencilla: tal mitología aún pervive hoy (como en la tragedia de Lady Di tal y como nos ha sido contada, o la reciente e infame película Princesa por sorpresa). Los valores de la Ilustración, elevados ya a rango de axioma natural, previo a toda reflexión crítica, podían permitirse una mirada piadosa hacia la monarquía. Efectivamente, el rey es uno más (y, en algunos casos, uno más -Grace Kelly, Letizia Ortiz- puede estar cerca del rey) Y esto, que durante siglos fue un arma para desalojar al trono del poder absoluto, hoy se convierte en un puntal más de su legitimidad.
Si algo define a la cultura de masas en su vertiente de culto a la personalidad es la empatía, la identificación plena de los adoradores con la figura pública. Conocer su casa, su familia, su desgraciada historia sentimental, sus planes de futuro o su agenda dominical. El apoyo a una figura pública requiere de esa especie de anagnórisis catártica que permite reconocer en el admirado líder los rasgos de nuestra propia figura.
Así pues, en España, se fue construyendo a partir de la transición una imagen pública del rey que orbitó en base a estos principios de identificación y acercamiento. Su llegada al poder, su asunción de la jefatura del estado, su compromiso con la apertura del régimen y su actuación en el 23F son las razones políticas que se dan para justificar el abrumador apoyo que recibe el monarca hoy. En mi opinión, esto es matizable: el esfuerzo propagandístico de creación de imagen fue simultáneo a esas -cuanto menos no tan decididas y valientes- decisiones políticas y tuvo una fuerza que rara vez se tiene en cuenta y que permite afirmaciones tan usuales como las de que el Rey es campechano o el inaudito blindaje mediático que existe en torno a la familia real.
Sin embargo, la afirmación que en mi opinión resume los ejes de la reinstauración de la monarquía en España es una habitual de nuestras tertulias televisivas: yo no soy monárquico, soy juancarlista. Esto es, exactamente, la inversión del proceso descrito por Kantorowitz: entonces la monarquía -como institución- legitimaba al monarca -como individuo-. Hoy, el individuo legitima a la institución. El esfuerzo publicitario centrado en la persona de Juan Carlos de Borbón fue tan poderoso como para poder resucitar una entidad política desacreditada, enfangada por la historia y desdeñada hasta por la propia derecha. Y el secreto de su imposición sin apenas disenso a treinta años de la Transición no estriba tanto en la figura del Rey como hombre de Estado, sino en su figura como hombre del pueblo.
Familia y monarquía: la ficción familiar
La monarquía es una institución doméstica, que organiza sus labores de representación en torno a una férrea estructura familiar. En primer lugar porque la existencia de una familia real es garantía de la continuidad del orden establecido -al asegurar la sucesión- y en segundo lugar porque la familia “extensa” de esa figura patriarcal que es el monarca (el pueblo) exige un microcosmos familiar en el que ver reflejadas las características positivas de su rey: o dicho de otro modo, sólo mediante la comprobación de lo “buen padre” que es el rey alcanzamos a comprender cómo puede ser también un “buen padre” para el pueblo, o para nosotros. Y viceversa.
Ahora bien, en esa labor de refundación de la monarquía que se produce en España tras la muerte de Franco, el modelo familiar que mayores beneficios políticos podía ofrecer a la aún tambaleante institución de la corona era bien distinto al de las tradicionales casas reales europeas. En este caso ya no se trataba tanto de la majestad como de la familiaridad, puesto que esa nueva imagen de cercanía que se venía imponiendo desde Zarzuela lo implicaba. Si el Rey era uno más, su familia también debería ser una más. Y él, un padre más. Nuevamente se produce la inversión de un principio tradicional de legitimidad monárquica: la exclusiva superioridad de la casta reinante, con sus enlaces dinástico-familiares y sus atribuciones sobrehumanas se transmuta en la naturalidad y la sencillez de una familia que es como tu familia o como mi familia con la única salvedad de que en lugar de en tu casa o en la mía viven en un palacio.
La gran familia , esa película que expresa en sí misma todos los valores familiares del franquismo desarrollista (empezando por la alta productividad... de hijos) nos ayuda a comprender el modelo que, estratégicamente, le convenía seguir a la familia real en la configuración de su imagen pública. Y ese modelo incide sobre todo en una suerte de adaptabilidad esencialista que garantiza que, aunque el contexto social cambie, los valores familiares respetados y amados por todos permanezcan inmutados. No podía ser de otro modo en la década de los 60, con la progresiva aceleración de procesos históricos y sociales que, sin embargo, no pueden afectar a la familia como institución. Este modelo familiar será el núcleo de las sucesivas ficciones familiares cuya estructura puede resumirse así: todo conflicto dramático o narrativo debe tratarse en el núcleo de la organización familiar. Todo problema social, por ende, se filtra a través de la familia. En España, el modelo ha tenido continuidad: desde Médico de Familia hasta la más reciente Cuéntame, las ficciones familiares han permanecido como uno de los principales productores de roles de nuestro sistema cultural.
Ahora bien, ambas características son de mucho interés. En primer lugar, la capacidad de una institución para adaptarse a los cambios externos sin variar en esencia su funcionamiento y estructura tradicionales es algo que tanto el modelo familiar al que aludo como la monarquía española refundada tienen en común: es natural, por tanto, que se diera entre ambas una unión sin fisuras. Por otro lado, el modelo televisivo de la ficción familiar permeará enormemente en la imagen pública de la familia real, hasta tal punto que 23F beberá directamente de códigos televisivos manidos para relatar la intrahistoria familiar de un golpe de Estado.
23F: El día más difícil del Rey
Es con estos dos ejes en mente (la creación de una imagen pública y el modelo de ficción familiar) con los cuales creo que cabe enfrentarse cabalmente a esta producción televisiva. Ambos rasgos aparecen nítidamente en los diez primeros minutos de metraje. Así, la primera escena es un desayuno en la Zarzuela. El rey, su esposa y sus hijos están sentados alrededor de una mesa no excesivamente protocolaria. Abundan los besos y las carantoñas, las encantadoras caras de sueño de los niños, la charla insustancial de los padres. Los conflictos son escasos: al joven Felipe le han encargado una redacción en el colegio y su padre se presta a ayudarle con los deberes. Una de las dos infantas, rozando ya la adolescencia, protesta por no poder ir a una fiesta. Sofía recela, aunque el rey admite que inevitablemente los niños crecen muy rápido. Felipe no oculta su alegría porque esa mañana su madre podrá llevarles al colegio. Antes de marcharse los niños besan afectuosamente a su padre y éste se permite un pellizco amable y afectuoso a la reina. Son, sin duda, una familia (televisiva) como cualquier otra.
La segunda escena nos muestra al rey en su despacho con el jefe de la Casa Real, Sabino Fernández Campo. Tras una llamada del general Armada al rey, Fernández Campo muestra su desconfianza hacia el militar. Dice: “Desconfío de los militares que se meten en política. Ya hemos tenido bastante de eso en este país”. (Sabino Fernández Campo, por otro lado, es general; el rey, Capitán General de los tres ejércitos). El rey responde diciendo que a él y a su familia también les han hecho los militares mucho daño, y que no nació en Roma por gusto. Es una frase rápida que puede pasar desapercibida y lo más probable es que el guionista no fuera consciente de lo que estaba poniendo en boca del monarca en ese momento. Pero analicemos despacio sus implicaciones.
Alfonso XIII se exilia en 1931 y naturalmente también su hijo Juan, heredero al trono. Es la llegada de la República la que aleja a los Borbones de España, y la que, en última instancia provocará que Juan Carlos nazca en Roma en 1938 (3). Sin embargo, tal y como está planteada la conversación en 23F, parece que se asimila la historia del rey a la de otros exiliados, los republicanos. Lo cual es una pirueta inconsciente maravillosa, pues convierte a Juan Carlos, sucesor de Franco, en algo así como un republicano exiliado, y permite entroncar históricamente la ya de por sí mitificada II República con la no sé si más mitificada monarquía posfranquista.
Por supuesto, este desliz sólo tiene sentido en un producto televisivo que es la culminación de un proceso de creación de imagen que ha convertido al rey en alguien asimilable a todo lo “históricamente” bueno –como la República, el constitucionalismo, la democracia o la campechanía-, aunque eso produzca dislates de gran calibre.
Lo que queda claro es que una serie como 23F sólo puede realizarse una vez que esa creación de imagen ha concluido con éxito y ésta se ha impuesto como la hegemónica en la cultura y la percepción histórica de los españoles. En este sentido, la serie no se crea como un intento propagandístico, sino como un relato pos-propaganda, una crónica realizada por y para gente que ha asimilado, mucho tiempo atrás, la propaganda ejercida desde Zarzuela. Y por eso, 23F es un producto cultural mucho más interesante que un panfleto hagiográfico, porque muestra cómo nos contamos lo que nos pasa: no propone ni publicita; asegura y reafirma.
En este sentido, la historia de 23F es ejemplar. Si la idea generalizada es que ese día el rey salvó la democracia, la serie intentará contarnos exactamente eso. Por eso su clímax no es el fracaso del golpe de Estado, con los guardias civiles abandonando el Congreso, sino el discurso televisivo del rey, su apoteosis místico-democrática. Una vez llegado este momento, la serie (subtitulada El día más difícil del Rey) sólo puede terminar: todo el esfuerzo dramático ha llevado a ese momento en el que el rey vuelve a tomar las riendas del Estado, pone orden en su casa y después se va a dormir (4).
Pero el día más difícil del rey fue también aquel en el que sufrió ciertas traiciones personales. Como decía antes, el modelo de ficción familiar exige que todo problema social sea filtrado por lo familiar, por lo privado, y 23F no es una excepción. Así, la serie nos muestra el devastador efecto emocional que tuvo en Juan Carlos descubrir que el cerebro tras el golpe era el general Armada, al que consideraba amigo personal, y, por otro lado, su justa indignación ante el hecho de que los golpistas arguyeran actuar en su nombre.
Respecto al primero de los casos, el de la traición del amigo, se nos repite en varias ocasiones a lo largo de la serie que para el rey es muy difícil tener amigos. Como la princesa Ann de Vacaciones en Roma, debajo de la corona hay un individuo normal con necesidades normales, como la amistad. El tópico de la figura de poder solitaria planea durante toda la serie, mostrando al hombre de Estado cargando sobre sus espaldas, a la vez y con estoicismo, la responsabilidad de su cargo y la soledad que éste apareja: así la última escena de la serie, una vez acabado el discurso, muestra al rey uniformado, de pie junto a la mesa en la que acaba de mostrar su rechazo al golpe, fumando taciturno un cigarro en la habitación vacía.
El segundo de los casos es más dramático: el hecho de que los golpistas invocaran constantemente el nombre del rey. Lejos de extrañarnos porque los golpistas (sin sondear a la casa real, sin tener ni idea de la posible reacción del monarca) creyeran que el rey apoyaría su toma del poder, o de parecernos, por tanto, incoherente la explicación de que la tardanza en dar un discurso televisado hubiera sido consecuencia del miedo a que los golpistas tomaran la Zarzuela (5), 23F nos invita a indignarnos con el Rey, a mostrar toda nuestra civilizada rabia democrática ante el uso fraudulento que daban los golpistas a un nombre limpio.
Esa reacción visceral puede radiografiarse así: los golpistas dicen actuar en nombre del rey, mientras que el rey acude al respeto a la cadena de mando para dictar contraordenes que frenen el golpe de Estado. En consecuencia, la confrontación no se hace esperar, y 23F la resuelve del modo más dramático posible. En una llamada del rey a Milans del Bosch, éste asegura enfurecido que no consentirá el golpe de Estado y que si quieren hacerle callar tendrán que ejecutarlo. Por supuesto, no hay constancia de tales palabras: es una licencia narrativa, pero funciona estructuralmente como el momento en el que la confrontación entre el rey y los golpistas se materializa y produce por fin una resolución del conflicto, que, así planteado, no deja de ser un problema de incomunicación. Por lo general, los golpistas de 23F son personajes que rozan la caricatura (como Milans, interpretado por José Sancho); esta impresión se acentúa con el uso maniqueo de la música (el mismo tema siniestro cada vez que aparecen los conspiradores), la iluminación (oscura y asfixiante en los despachos de los militares golpistas o en el congreso donde Tejero espera la llegada de la autoridad militar superior) o la escenografía (hay un interesante juego de banderas: la constitucional aparece en la Dirección General de Seguridad y en la Zarzuela; la franquista, en los despachos de los militares), hasta el punto de dibujar a los golpistas como individuos enajenados, que no comprenden el alcance del cambio que se está produciendo en España y que han malinterpretado las intenciones democráticas del monarca.
Ésta, por supuesto, es una explicación simplista para lo que fue el 23F, pero está bastante extendida y en la serie funciona a costa de apoyarse en peligrosos sobreentendidos, el más flagrante de los cuales es el uso patrimonialista del ejército que se muestra. Y es que, por mucho que el artículo 8 de la constitución atribuya a las Fuerzas Armadas la responsabilidad de mantener el orden constitucional, en la serie parece que su cometido es obedecer ciegamente al rey. El golpe de Estado no es una traición por parte de algunos militares a su papel dentro de un estado de derecho, sino una traición a su comandante supremo. Y, en consecuencia, la idea que ha pervivido desde el 81 es que el rey usó algo que era de su propiedad para parar un golpe de Estado y devolvernos a la normalidad democrática. Nadie dice que aunque el rey hubiera apoyado a los golpistas el golpe habría seguido siendo ilegal; no, la grandeza del monarca, al parecer, estriba en que pudiendo usar al ejército (a un ejército patrimonializado) para afianzar su poder, resistió la tentación y nos regaló la democracia.
Pero como he dicho antes, todas estas ideas preconcebidas y “axiomas” históricos ya existían: 23F se dibuja sobre ellos como Cuéntame se dibuja sobre la mitología de la Transición. En nuestro caso, dependen exclusivamente de ese proceso de creación de imagen que tuvo en los primeros años de su reinado especial importancia, y en consonancia, 23F recurrirá a las emociones del monarca (la traición del amigo, la indignación por la usurpación de su nombre) para relatarnos un proceso histórico complejo. No es la única concesión: antes hablaba del modelo de ficción familiar, y 23F es un ejemplo de manual. El gran problema político del golpe de estado se convierte en un problema personal, y, por tanto, en familiar.
La familia actúa, como en cualquier otra ficción familiar, como sostén del patriarca. Así, son especialmente importantes las palabras de consuelo de Sofía (quien recuerda a su marido que España le necesita en este momento), la llegada de sus dos hermanas al palacio o la lacrimosa llamada de sus padres (a pesar de las tirantes relaciones entre Juan de Borbón y su hijo, en 23F todo parece perdonado porque prevalecen los valores familiares por encima de la realidad política e histórica).
Pero aun más importante es el aprendizaje que Felipe obtiene observando a su padre. Dado que, como dije al comienzo de la reseña, en España es hoy el monarca el que legitima la monarquía, cada rey requerirá de un proceso de creación de imagen propio e individualizado que permita justificar su posición. El de Felipe, futuro monarca, bien puede empezar como nos lo muestra 23F: observando, arrobado, el discurso de su padre ante las cámaras.
Notas:
(1) La cadena ha colgado los dos episodios en los que está dividida la serie en su página web.
(2) E. H. Kantorowicz, Los dos cuerpos del rey: un estudio de teología política medieval, Madrid: Alianza, 1985.
(3) En realidad la frase tendría mucho más sentido si se aclarara que Juan de Borbón fue enviado por Alfonso XIII a España en cuanto se produjo la rebelión militar del 36 con el objetivo de unirse a los fascistas. Si el general Mola no hubiera detenido al entonces príncipe de Asturias en Burgos y lo hubiera vuelto a expatriar, entonces el joven Juan Carlos podría haber nacido en España. Pero no creo que el guionista hilara tan fino como para querer poner en boca del Rey: “Los militares nos han hecho mucho daño a mí y a mi familia, como aquella vez en la que intentamos unirnos a un golpe de Estado fascista y los propios golpistas no nos dejaron”. (4) No fue el único. Es común, en los relatos de aquel día, oír eso de que una vez escuchado el discurso del Rey, la gente se fue a dormir tranquila. El último al que se lo he leído es al presidente del gobierno. Lo curioso es que ninguno aclara si el alivio que sintió fue por ver que el Rey no apoyaba el golpe. Lo cual, de ser así, diría mucho de la confianza que en aquel momento se tenía en el monarca. (5) Explicación que aun siendo cierta es preocupante, porque implica que el Rey habría preferido no posicionarse para salvar la integridad de su familia y la suya propia mientras los golpistas tomaban el Congreso, sacaban los tanques a la calle e intentaban instaurar un nuevo modelo de Estado en el que –sin duda- la represión contra los disidentes habría sido elemento esencial.
jueves, 12 de febrero de 2009
Una respuesta a Lahaine.org por los recientes artículos publicados contra Izquierda Anticapitalista
jueves, 29 de enero de 2009
Manu Chao apoya el manifiesto de Izquierda Anticapitalista para las elecciones europeas
Nota de prensa / Madrid, 28 ene.- Junto con el músico, más de 400 activistas se suman a los 800 que apoyaron el Manifiesto de IA en diciembre.Otros nombres destacados entre los nuevos firmantes son los de Tom Kucharz y Yayo Herrero, de Ecologistas en Acción, Manel Márquez, editor de Kaosenlared, Paco Pérez, Director de Tele K, Samuel Fernández, Secretario General de la Corriente Sindical de Izquierdas de Asturias, Jaume Asens, abogado de movimientos sociales en Barcelona, Josep Casals, Premio Anagrama de ensayo en 2003 o Josep Maria Terricabras, Director de la Cátedra Ferrater Morá de Pensamiento Contemporáneo.
Estas firmas se suman a las de José Vidal Beneyto, Cándido y Morala, dirigentes sindicales asturianos de la Naval Gijón, Javier Ortiz, Carlos Taibo, Carlos Fernández Liria, Justa Montero, Montserrat Galcerán, Celia Amorós, Ramón Fernández Durán, el cantante Fermín Muguruza, Ignacio Ramonet, Ramón Chao, Rosa Regás o el actor Jordi Dauder que firmaron en diciembre.
Constitución de Comités de Apoyo
El siguiente paso que dará IA será el llamamiento público para la constitución de Comités de Apoyo sectoriales y territoriales en todo el Estado español. Con este llamamiento, que se hará público a finales de esta semana, se dará el pistoletazo de salida para la recogida de las 15.000 firmas físicas para poder concurrir a las próximas elecciones europeas.
Izquierda Anticapitalista: www.anticapitalistas.org
organizacion@anticapitalistas.org
miércoles, 22 de octubre de 2008
Dirigentes de IU abandona la coalición para "construir una nueva fuerza anticapitalista"
Un grupo de dirigentes de Izquierda Unida (IU) y militantes de la organización de izquierda radical Espacio Alternativo han enviado a los órganos de Dirección y a los afiliados de la coalición una carta abierta en la que anuncian su abandono de IU para "construir una nueva fuerza anticapitalista".
"Después de compartir durante años la singladura de IU -así como de Ezker Batua y de Esquerra Unida i Alternativa en Euskadi y Cataluña respectivamente-, hemos llegado, no sin amargura, a la conclusión de que por coherencia política y fidelidad a los ideales de lucha y de transformación socialista que nos trajeron hasta aquí, debemos abandonar ahora las filas de estas organizaciones para seguir trabajando de modo consecuente en la construcción de una izquierda anticapitalista", plantean.
En diciembre del 2007, Espacio Alternativo dejó de ser corriente de IU, pero un sector de esta organización se mantuvo en el seno de la coalición para intentar confluir con los militantes situados más a la izquierda de IU. Así, aseguran que una vez "constatado que el proceso de degradación interna de IU es irreversible", el sector de EA que se mantenía en IU abandona "ya definitivamente" esta organización.
Los firmantes del texto son Brian Anglo y Lluis Rabell, que formaban parte del Consell Nacional de EUiA, referente catalán de IU; Mikel Labeaga, que fue miembro de la Presidencia de Ezker Batua en Euskadi; Teresa Rodríguez-Rubio, miembro de la Ejecutiva de IU en Andalucía y de la Presidencia Federal; y Jaime Pastor, histórico dirigente de la izquierda radical y miembro del Consejo Político Federal de IU.
Nos sobran analistas, nos faltan activistas…
Josep Cruelles y Salva Torres de Revolta Global
“Los filósofos no han hecho más que interpretar de diversos modo el mundo, pero de lo que se trata es de transformarlo”. (Tesis novena sobre Feuerbach /Carlos Marx).
Es, sin duda, la crisis más importante del capitalismo desde 1929. Pero no es comparable, y eso la hace especialmente grave,porque la historia nunca se reproduce de la misma manera, y porque precisamente, el capitalismo se dotó desde entonces de mecanismos para que novolviera a ocurrir la caída en picado y en cadena del consumo y la producción.
Pero no es este el objetivo de este artículo. Sobre las características de la crisis, sobre su carácter financiero, de sobre producción, de interconexión inédita de las economías a nivel internacional, sobre la combinación con la crisis alimenticia y medioambiental, ya se ha escrito bastante. Pongo al final enlaces con artículos que analizan todo esto de forma brillante (1). Pero….
Nunca ha existido tanta distancia entre el análisis “marxista” y su consecuencia: aportes e iniciativas, en el terreno de la organización y la lucha. Aún autores indudablemente anticapitalistas eluden lo que serían tareas evidentes para todo marxista: Que hacemos, desde donde lo hacemos, quienes lo hacemos.
La sombra de Ionesco: “El Rinoceronte”.
“En un pueblo sus habitantes empiezan a mutar, de repente, en rinocerontes. Se entabla una discusión entre Juan y Berenguer sobre si se trata de un único rinoceronte, sobre si tenía uno o dos cuernos y sobre si era de origen asiático o africano…”
Como en esta obra de teatro del absurdo, se produce una dramática contradicción entre la realidad, la percepción y la respuesta. Parece que nadie quiera asumir las consecuencias en su sentido histórico, parece que nadie se siente actor del momento. El sistema ha logrado convertir a sus explotados en elementos enajenados y distanciados de la realidad.
La contradicción, entre la crisis del capitalismo y la falta de una dirección revolucionaria, la evidencia de la formulación dramática SOCIALISMO O BARBARIE, como fue lanzada por Trotsky antes de la segunda guerra mundial, pesa después de tantos años.
Ciertamente, el sistema ha seguido creciendo. Al margen de desarrollarse sobre la sobreproducción de lo innecesario, de integrar definitivamente a la “izquierda” que algún día se llamó comunista o socialista, ha creado un nuevo espécimen intelectual bien pagado. Estos se permiten el lujo de analizar y despotricar del sistema, de dar recetas teóricas para su desaparición, en conferencias y artículos sin plantearse, por un momento, la acción como elemento transformador. Parecería, que estos análisis ypropuestas pudieran realizarse por consenso popular, por la pura “predicación”, o a lo sumo creando una marca electoral.
Pero esta actitud, penetra en algunas organizaciones de la izquierda anticapitalista. Opera en la forma de izquierdismo pesimista, que lleva a la actitud típicamente escéptica de pronosticar a priori y apostillar “yo ya lo dije”, después de pasados los acontecimientos. Si alguno se une al “club de los infalibles”, resulta una victoria para sus intenciones. Se convierten así en los “nuevos profetas del Apocalipsis”.
En su grado mas leve, esta enfermedad, afecta a la mayoría de organizaciones en la forma de mantener, por encima de todo, sus diferencias programáticas, antes que las posibilidades de acometer iniciativas de organización conjunta con otras, ante la realidad que se nos muestra cruda: Estamos mutando en rinocerontes!
En todos los casos, se trata de la incapacidad para organizar, para defenderse, desde la acción concreta, de los ataques del capital en las cosas más sencillas y centrales que afectan a la vida: carestía, precariedad, vivienda, educación, sanidad, etc.
Ahora, la responsabilidad es nuestra.
“La revolución: ni calco ni copia sino creación heroica” (Jose Carlos Mariategui).
No podemos esperar nada de las “direcciones tradicionales” pero tampoco de aquellos que a su izquierda renuncien a abandonar esos aparatos escudándose en las posibilidades que aún existen en tal o cual personaje o corriente.
No se puede afirmar que eso obedezca a un acomodamiento personal, burocrático. No solo es eso. Un buen número de “cuadros” de la izquierda en ruptura, no conocen otra forma de operar políticamente, han perdido la capacidad de elaborar fuera de los marcos en los que han trabajado siempre. Los sindicatos mayoritarios, más aún, se han convertido en pacificadores de la contestación. Han ido perdiendo sus mejores luchadores en cada una de las traiciones que han realizado. Los pocos núcleos que quedan de viejos sindicalistas honrados se debaten entre la impotencia y el voluntarismo estéril.
Pero fuera no se ha logrado consolidar una organización, ni política ni sindical, que pueda dirigir la lucha contra las agresiones del sistema en crisis y, aun menos, que resulte una alternativa anticapitalista.
Pero esa es la tarea urgente. Ahora la responsabilidad es nuestra. La crisis del sistema capitalista, resulta evidente y admite una explicación pedagógica por los hechos de la realidad cotidiana. Necesitamos agrupar “una masa crítica suficiente” para llegar a la multitud de gente que buscará alternativas.
La población trabajadora vivirá las consecuencias de la crisis de forma descarnada y desconfía de “los partidos” que les están vendiendo el engaño. Esa es la línea en la que no se puede transigir. No se puede ni gestionar ni apoyar la gestión de un sistema en crisis terminal. Que necesita del engaño para refinanciar su crisis bajo la anulación de las conquistas del movimiento obrero y retornándonos a condiciones de explotación de principios del pasado siglo.
Para dar una alternativa política anticapitalista se necesita “un cuerpo político”, capaz de encontrar junto a los movimientos sociales y sindicales una respuesta: “otro mundo posible”.
Por ello es urgente el reagrupamiento de la izquierda anticapitalista ante la magnitud de las tareas que se plantean. La crisis ha unido en un solo paquete todas las reivindicaciones y muestra de forma evidente la ineficacia del sistema.
La crisis cierra empresas, precariza los empleos baja los salarios, niega el acceso a la vivienda, degrada la educación, la sanidad, etc. para capas cada vez más extensas de la población, mientras utiliza el dinero público para reflotar el capitalprivado, que además, sube las hipotecas.
Todo esto podíamos decirlo hace un año, la diferencia es que ahoramucha gente es capaz de comprenderlo y lo vive. Ese es el cambio fundamental. Pero nos hace falta audacia, romper las inercias que en muchos casos no son ni legados teóricos, hace falta reelaborar: “inventar” y estar a la altura de la tarea que requiere la lucha anticapitalista. Al sistema no lo podemos “convencer”, hay que liquidarlo o acabara con la humanidad.
Dar forma organizada a la solidaridad
“O inventamos ó erramos…” (Simón Rodríguez)
La democracia de base y la solidaridad como forma de resistencia a la crisis, como consigna de organización. Crear “espacios políticos” territoriales, ganar la calle, empezando por los que ya trabajamos juntos, pero con vocación de dirigirnos a todos los trabajadores y trabajadoras de la ciudad, barrio o pueblo.
El nombre es lo de menos, En nuestro contexto, en Catalunya puede ser “la Trobada” en Nou barris, la “Assemblea” en Santso Gracia, “Gent de Gramanet”, las CAV del Vallés o sobrepasando el marco electoral, abriendo y convirtiendo las CUPS en núcleos de reagrupamiento y resistencia. Con vocación unitaria, democrática y abiertamente anticapitalista, integrando las luchas territoriales, coordinándose fuera del marco local. Asumiendo todas las reivindicaciones que la crisis evidencia: desde la carestía de vida hasta la degradación del medio ambiente. Unificandoprogramas y calendarios. Haciendo POLÍTICA. Con democracia de base y solidaridad como valoresaglutinantes y transversales. La izquierda anticapitalista necesita ya acumular “una masa crítica” en “este cuerpo político”, por urgencia histórica, capaz de dar un vuelco a la situación tan desfavorable que vive la clase trabajadora a nuestro país. Sin más dilaciones!!!
Y todo ello trasladado al territorio, a los barrios y las poblaciones. No como alternativa a las empresas pero si como trinchera provisional, dada la pérdida de capacidad de resistencia si la planteamos únicamente desde los sindicatos. Como lugar de agrupamiento de fuerzas. ¿Porque?
Desde hace tiempo, en palabras del filósofo marxista francés Daniel Bensaïd: “…la desconcentración y dispersión de los lugares de producción, la individualización de los salarios de los horarios, la generalización de la flexibilidad, la presión del paro y la precariedad, multiplican las diferenciaciones y fragmentan a los colectivos. Hay dos lecturas opuestas de estas evoluciones. Una de ellas ve la extensión del proletariado a los sectores empleados en los servicios, la otra un “ascenso” explosivo de las clases medias… en todo caso…El ascensor social se encuentra bloqueado en el piso, sino en caída libre…El retrato robot del hombre medio idealizado corresponde al 10%, no al 70% de la población…La fuerza de Le Pen fue hacer política cuando otros se contentaban en gestionar asuntos corrientes” (2).
De lo anterior, se puede también deducir que lejos del “nada que hacer”, tenemos una correlación de fuerzas sociales favorable. El 70% de la población es victima objetiva de la crisis del sistema y sufrirá las consecuencias. Por contrapartida, en términos gramscianos, estamos muy lejos de la correlación política favorable, es decir de la “hegemonía”.
Para ello hace falta organizar y llevar a cabo acciones de resistencia que den la seguridad a cada vez más gente de que es posible cambiar las cosas, que cree los debates, que recoja experiencias organizativas para acometer el salto de la resistencia anticapitalista a una nueva correlación de fuerzas para luchar por el socialismo. La tarea es dura, por eso es necesario ponerse manos a la obra.
El salto en la conciencia y la correlación de fuerza, no se producirá ni espontáneamente ni por los efectos de la pura agitación de “grupúsculos” bienintencionados.
Hoy esta discusión cruza transversalmente la mayoría de las organizaciones de Catalunya y el estado español. Los activistas de todas ellas se encuentran en todas las luchas, luchan en frente único, codo a codo y incluso sin tapujos hablan de las dificultades de sus organizaciones por liderar un proceso de confluencia democrática, de abajo a arriba, sin apriorismos ni prevenciones. La parálisis política en estas circunstancias no hace más que atrasar las luchas y agudizar el sufrimiento de la gente trabajadora.
El nacimiento en Francia del NPA (Nuevo Partido Anticapitalista) es una noticia esperanzadora. Aunque no es transmisible mecánicamente aquí, ni por las luchas victoriosas de resistencia en las que se ha apoyado, ni por la acumulación previa de militantes anticapitalistas que han permitido su lanzamiento (LCR/ Ligue Comuniste Revolucionaire). Es una buena experiencia a estudiar y tener en cuenta. En nuestros próximos congresos, los militantes de Revolta Global y Espacio Alternativo debatiremos sobre ello, y acordaremos propuestas concretas.
Sabemos que hoy ya somos muchos los que pensamos que nos sobran “análisis correctos” y nos faltan activistas en los movimientos sociales y sindicales para lanzar las luchas. Pero sobre todo, faltan procesos “organizativos” de confluencia “política” de la izquierda anticapitalista en los territorios y de los activistas sindicales en las luchas de empresa y sectoriales.
(1) artículos relacionados:
Financiarización y economía real: perspectivas para una crisis civilizatoria, Eduardo Gutiérrez y Daniel Albarracin. http://www.vientosur.info/documentos/Financiarizacion.pdf
Como la crisis del 29, o más… Un nuevo contexto mundialFrançois Chesnais http://www.puntodevistainternacional.org/spip.php?article211
Lección acelerada de capitalismo Claudio Katz http://www.puntodevistainternacional.org/spip.php?article215
La cara antidemocrática del capitalismo, al descubierto, Noam Chomsky http://www.sinpermiso.info/textos/index.php?id=2110
China emerge como acreedor silencioso Alfredo Pastorhttp://www.sinpermiso.info/textos/index.php?id=2098
Culpables, millonarios e impunes Ramón Muñozhttp://www.sinpermiso.info/textos/index.php?id=2099
(2) Retornos de la Política, Daniel Bensaïd, Viento Sur, nº 95 (enero 2008)
http://www.vientosur.info/articulosabiertos/VIENTOSUR-numero95-03-bens
sábado, 18 de octubre de 2008
El fascismo avanza, si no lo enfrentamos

Siberia: Joven antifascista de 16 años asesinada por nazis
Los amigos de Olga dicen que no pertenecía a ningún movimiento político pero que vestía con estética punk y llevaba cordones rojos en sus botas. Los cordones rojos son un símbolo del movimiento antifascista que unido a un aspecto alternativo provocan, a menudo, la agresión por parte de los nazis, lo que hace probable que esto fuera el motivo del ataque.
Los primeros sospechosos son los neonazis de Irkutsk "Boomer" y "Def". Ambos también son sospechosos del ataque contra el eco-campo de Angarsk, en julio de 2007. "Boomer" es conocido por su comportamiento anormal, agresivo, así como por colaborar con la policía.
EL MEJOR HOMENAJE, CONTINUAR LA LUCHA
DESCANSA EN PAZ OLGA
Más información:
http://ru.indymedia.org/newswire/display/21038
http://chtodelat.wordpress.com/2008/10/17/rukosyla
http://tupikin.livejournal.com/366336.html
sábado, 27 de septiembre de 2008
Se ofrece beca para okupar en Estrasburgo. Razón: Negri
“Las becas de estudio erasmus han hecho más por el desarrollo de la lucha de clases en Europa que las políticas de la extrema izquierda”, Negri dixit. De aquí algunos activistas deducen que es deseable y pertinente ensayar formas de cooperación europeas, formas de intercambio entre okupas del tipo “Erasmus para/con los movimientos sociales”. ¿Es este el nuevo sujeto político revolucionario que buscamos?
Iván Maté / publicado en Rebelión (27/09/08)
Propongo para empezar un paralelismo, se trata de dos citas extraídas de textos que están circulando últimamente por los medios. La primera sería de Toni Negri aparecida originariamente en el último número de Diagonal. Aparece en un artículo que lleva por título “Europa: espacio de lucha” y dice así: "No resultará extraño tener que reconocer que las becas de estudio Erasmus han hecho más por el desarrollo de la lucha de clases en Europa que las políticas de la extrema izquierda." La segunda cita la extraigo de un lugar recóndito, por lo menos para mí, del instituto europeo “ for Progressive Cultural Policies” en Linz, Austria. Ahí Pablo Carmona, Tomás Herreros, Raúl Sánchez Cedillo, Nicolás Sguiglia tan cercanos a los movimientos sociales madrileños firman un artículo que lleva por título "Centros sociales: monstruos y máquinas políticas para una nueva generación de instituciones de movimiento" y del que extraigo esta otra cita: "Hipótesis 3. (…) Nos parece que en la agenda de movimiento es deseable y pertinente la organización de una conferencia específica para el ensayo de formas de cooperación europeas entre estos centros sociales, con circuitos de autoformación transnacional, programaciones culturales compartidas y, por qué no, formas sedimentadas de intercambio bajo la tipología “Erasmus para/con los movimientos sociales”.” Estas dos citas no se excluyen, sino que por el contrario pretenden coordinar una estrategia en el tiempo por venir. Una vez leído esto imaginemos la única lectura del Manifiesto comunista que se extrae de aquí: “Un fantasma recorre Europa: el fantasma del becario Erasmus.” Pero basta de bromas. Hasta aquí podíamos llegar.
Todo esto va en serio, el renegado Negri está lanzando la consigna entre la aristocracia obrera de integrarse en las instituciones del proyecto europeo. Dice no haber renunciado a la perspectiva revolucionaria, y tanto su teorización de la impotencia como su mitología alimentan corrientes reformistas de izquierda en el movimiento antiglobalización. En este sentido acusa a quienes como el ‘Nuevo Partido Anticapitalista’ de Besancenot y la ‘Linke’ alemana, a las minorías comunistas y trotskistas europeas que no estén con él, repito les acusa de estar contra él. Incluso se atreve a decir que en esa oposición a la Europa del capital se alinean con el gobierno de los Estados Unidos. Empero quien sí que coincide de manera pragmática con el anticomunismo ya sea gringo o europeo, es el mismo que coincide con líderes de la socialdemocracia francesa en mítines pidiendo el Sí al Tratado Constitucional firmado por Giscard, además de coincidir en la misma tarima con el eurodiputado “Dani el rojo” ahora reciclado en verde. Esta debe ser la composición de la multitud que lucha contra el Imperio. Pero habrá que darle la razón como a los locos y decirle que sí Negri, que Sarkozy representa a Europa y es un enemigo declarado de los Estados Unidos. Por eso la web de la Red Voltaire no ha sido censurada y cerrada este verano. Recuerdo aún como muy digno el cattivo maestro a su paso por Madrid en 2003 nos hizo la lección de historia y nos terminó diciendo que él le tiene todo que agradecer a Europa pues la liberación del fascismo italiano vino de Europa (¡!). ¿Y los partigiani en todo esto? Nada. A saber, desde muy joven Negri militó en Acción Católica, luego en el PSI, y sólo más tarde en la Autonomía Obrera. En definitiva que nunca se alineó con comunistas. Y que nos va a contar a unos desmemoriados íberos que mientras la aviación italiana bombardeaba v.g. Barcelona con bombas fabricadas por los yankees Europa miraba a otro lado; como nos cerraba Europa la frontera durante la retirada para luego instalarnos en campos de concentración; igual que cuando terminó la segunda guerra mundial Europa aceptó la continuidad del régimen durante otros cuarenta años más encerrando a cualquier resistente; y sólo cuando estaba todo atado y bien atado se nos presentó Europa como la única opción. Ese es el continente de la democracia absoluta del que habla Negri. Pero a la derrota electoral francesa no le siguió sino el mal genio de Negri siempre en forma de desprecio e insulto, “¡El voto francés es un desastre, (…) es impresionante , este punto de vista tan reaccionario, y arcaico!” y es que no hemos entendido nada en este galimatías. Por eso no estaría de más que nos explicase cómo negoció de forma unilateral su vuelta del exilio dorado que conoció en París. Con quién pacto su redención sino fue con Prodi presidente de la comisión europea, en el momento que gobernaba en Italia la coalición del Olivo. ¿Es esto cooperación contra mando?
Sin embargo, esto tiene eco en nuestra cotidianeidad más inmediata. Ante el vacío ideológico madrileño se importa discurso sistémico a las periferias. Tal y como intenta la socialdemocracia con Habermas, así lo efectúan los postmodernos con Negri. Este último encarna un híbrido que recoge su experiencia en la derrota italiana de los setenta y lo une a su manera con deleuzes y foucaults. Luego claro no entendemos nada, pues nada tiene que ver con nuestro aquí y nuestro ahora. Se abre un frente en la lucha del día a día que conlleva unas consecuencias con lo que, por ejemplo, si he entendido bien en la lucha por la casa en Madrid se pretende auspiciar una especie de agencia de turismo revolucionario respaldada por la Unión. Y para ello nos dicen algo así como que “debemos hacer un consenso para meterlo dentro de un marco ¡qué monada!”: La Polla. Estos son los mismos que reinventan la jornada de lucha del primero de mayo convirtiéndola en la festividad de San Precario, claro que dentro del marco europeo del euro mayday. Los mismos que destiñen el rojo y negro en acuarela rosa, y que con esos tonos pastel nos empalagan hablando de cognitariado (¿?), de general intellect (¿?), etc. elevándose así por las alturas de la abstracción. No teníamos bastante con los sindicatos que ya no se financian a través de las cuotas de sus afiliados, sino a través de los cursos de formación de la unión europea. Repito no teníamos suficiente que ahora aparecen estos pretendiendo experimentar sus circuitos de autoformación transnacional desde Laboratorios ocupados. El rechazo al trabajo asalariado se ha convertido en experimentar vivir de los subsidios europeos, en justificar una salida profesional, en clásico oportunismo. Y su espacio es aquel al que no acceden los sindicatos. A las anchoeras que no encuentran trabajo porque no tienen buen nivel de inglés, les van a seguir las becas para ocupar en Estrasburgo o Bruselas. Pues cachondeo, ¡que tiemble Durao Barroso pues de aquí saldrá la Mónica Lewinsky, una becaria tipo que haga estremecerse al sistema!